|
|
PICADA Y MUERTE
Condenaron a 12 años de prisión a Emiliano Ortiz
|
|
|
Con la sentencia del tribunal, ayer concluyó el juicio a Emiliano Ortiz por la muerte de la joven de 17 años que fue embestida, junto a su pareja, y arrastrada más de 10 cuadras. La justicia condenó a 12 años de prisión y la inhabilitación por 10 años, al acusado. En sus palabras finales, antes de oír el veredicto, Ortiz manifestó que "la peor condena que voy a tener, es vivir con esto toda la vida".
(20/03/2009) USHUAIA.- Como lo adelantábamos en nuestra edición de ayer, el juicio por "homicidio simple", "lesiones culposas" y la participación en una prueba de velocidad ilegal, finalizó. El tribunal de juicio en lo criminal dio su veredicto pasado el mediodía luego de escuchar las palabras finales tanto de los acusados, como de la parte querellante.
Finalmente, los jueces Roberto Magraner, Alejandro Pagano Zabalía y Maximiliano García Arpón, lo condenaron a 12 años de prisión de cumplimiento efectivo, y 10 años de inhabilitación para conducir, para el coacusado, Hugo Álvarez Calisto, la condena recayó en dos años de prisión en suspenso y cuatro años de inhabilitación para conducir, además de cumplir con una serie de normas de conductas y acudir a cursos de transito en la Municipalidad por el tiempo que dure la condena.
Durante los tres días de juicio, se debatieron varias cuestiones con relación al terrible accidente acaecido el 3 de julio del año 2008, sobre la calle 12 de Octubre, cuando una pareja, constituida por Jonatan Ángel y Vanesa Espíndola, fue violentamente atropellada por un Fiat Duna, conducido por Emiliano Ortiz (21), quien luego de los hechos se dio a la fuga, llevando atrapada bajo el vehiculo, a Vanesa Espíndola, quien perdió la vida, arrastrándola mas de 10 cuadras hasta su domicilio, donde se detuvo y se bajó en su casa.
La versión mas fuerte, y la cual fue comprobada por medio de pruebas y testigos, era la prueba de velocidad que realizaba Ortiz, junto a un segundo vehiculo, Chevrolet Corsa, color blanco, conducido por Álvarez, según los testigos de los hechos.
Ambos imputados, al comienzo del juicio se negaron a declarar, aunque sus declaraciones fueron incluidas por lectura dentro del debate oral y público. En la declaración de Álvarez, aseguraba que llegó al lugar del accidente 10 minutos después y de casualidad, ya que se encontraba a unas cuadras, paseando con su mujer, y escuchó el ruido por lo que se acercó hasta el lugar a ver y luego se retiró. Esta versión fue desmentida por uno de los principales testigos del juicio, un joven que aseguró que ambos rodados corrían una picada desde 12 de Octubre y Maipú, en circunstancias de que este iba con su vehiculo detrás, y observó cuando ocurrió el violento hecho y Ortiz se fugaba del lugar. Este fue uno de los testigos claves en el hecho, que dejó demostrada la veracidad de algunos dichos por parte de testigos que estaban en el lugar. El rodado de Álvarez fue intensamente buscado hasta dar con el, donde se descubrió que había sido modificado en su aspecto para desviar la investigación. Emiliano Ortiz esperó preso el día del juicio desde lo sucedido, quien también se negó a declarar ante el tribunal, su declaración del 10 de julio de 2008, daba cuenta que se había dado a la fuga del lugar porque escuchó cuando le gritaban "Mátenlo, mátenlo", por lo que se asustó y huyo, pensando que lo que hacia ruido bajo el auto, era el paragolpes que se había caído, y que dio cuenta del cuerpo de la joven, una vez que se bajó del vehiculo en su casa de la calle Los Zorzales. Estos dichos, no pudieron ser confirmados con pruebas ni testigos, por lo que para la fiscalía incurrió en un "abandono de persona", descartando la versión del acusado.
En cuanto al pedido de la defensa, pidieron la absolución de su defendido y se basaron en los hechos para intentar cambiar la calificación legal, a un "homicidio culposo", tendiendo en cuenta que esto representaría la "no intención de matar" para disminuir la pena a unos cinco años como se estipula en este tipo de hechos y atenuar la pena que le correspondería, tras escuchar los pedidos de condena por parte de la fiscalía y la parte querellante, que pidieron 11 y 15 años, y a inhabilitación de por vida, por los delitos que se lo acusa, teniendo en cuenta que para Feliz Santamaría, querellante, representante de la familia Espíndola, el hecho mas grave fue la falta de autocrítica y arrepentimiento por parte de Ortiz, en tanto que para Álvarez se pidió la pena de dos años de prisión en suspenso y la inhabilitación por el doble de tiempo.
Palabras finales y condena
En la etapa final de juicio, cada una de las partes pudo realizar su descargo con las palabras finales. Ortiz se quebró y lloró, pidió disculpas a la familia, dirigiéndose al Dr Félix Santamaría, para que trasladase sus palabras a las dos familias perjudicadas en los hechos, además expresó que "la peor condena que voy a tener, es vivir con esto toda la vida", se mostró arrepentido, pero no negó lo sucedido.
En tanto que al turno de Alvarez Calisto, este volvió a reiterar que no participó de ninguna picada y que incluso no era el quien conducía el Chevrolet, sino su mujer.
Finalmente, luego de oír las palabras finales, el tribunal paso a un cuarto intermedio que concluyó cerca de las dos de la tarde, cuando los jueces Magraner, Pagano Zabalía y García Arpón dieron a conocer el fallo por los cargos de, "Homicidio simple", "lesiones graves" y la participación en una prueba de velocidad ilegal", a Emiliano Ortiz de 22 años a la pena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo y 10 años de inhabilitación para conducir.
A Álvarez Calisto de 23 años, se lo condenó a la pena de 2 años de prisión en suspenso y 4 años de inhabilitación para conducir por su participación en la picada (prueba de velocidad) que terminara en el trágico desenlace de la muerte de la joven Espíndola y las graves lesiones de su pareja.
La defensa constituida por el Dr Julián De Martino ya analiza la apelación del fallo del tribunal, buscando minimizar la condena, lo que será tema de evaluación en los próximos días.
Totalmente quebrado, Ortiz levantó la mirada, luego de tres días de jucio, donde no hizo mas que mirar el suelo, una vez conocida la sentencia, cuando al parecer, no podía volver en si, llorando estiró sus brazos para ser esposado y trasladado nuevamente hasta la Alcandía donde comienza a cumplir su condena.
|
|
|
|
|
|
|
Ultimo Momento
Portada Impresa
|