(02/05/2008) RÍO GRANDE - Este 1º de mayo a la mañana, la Fuerza Aérea Argentina recordó a los 55 muertos de la aeronáutica nacional, caídos en cumplimiento del deber en la Guerra de Malvinas.
Precisamente el 1º de mayo de 1982, la F.A.A. entró en combate con sus oponentes del Reino Unido. Ese día, la Fuerza Aérea perdió a 14 integrantes, cinco de ellos, pilotos de combate.
El acto, que comenzó a las 11 en punto, fue presidio por el jefe del aeropuerto local, vicecomodoro Héctor Biassutti, quien estuvo acompañado por el comandante de la Fuerza de Infantería de Marina Austral, capitán de navío Luis Rafael Cavotta y los secretarios del gabinete municipal Silvia Rosso, Gustavo Melella y Julio Bogado. Asimismo, estuvieron presentes el concejal Gustavo Longhi, el decano de la Facultad Regional Río Grande ingeniero Mario Félix Ferreyra; jefe de la Base Aeronaval "Hermes Quijada", capitán de fragata Sebastián Languasco; el jefe de la Prefectura Naval Río Grande, prefecto Aníbal Raúl Taborda; el jefe de la Subdelegación de la Policía Federal Argentina, subcomisario Mario Raúl Negrete; el presidente del Centro de Veteranos de Guerra en representación de la Institución, Aldo Aguirre y público en general.
Cabe destacar la presencia de los veteranos de guerra de la Fuerza Aérea Argentina Marcos Czerwinski -primer aviador argentino en volar con su Mirage a las Islas Malvinas ese 1º de mayo de 1982-; Walter Abal, comandó de las fuerzas especiales de la FAA -GOE- y Ricardo Sproviero, piloto de bombardero Canberra.
En primer término, los presentes entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino al son de los acordes de la banda de música municipal.
Una formación con una importante cantidad de efectivos de la F.A.A. estuvo destacada en la ceremonia, lo mismo que la Bandera de Guerra de la Institución con su abanderado y escoltas.
Luego, el padre Felicísimo Vicente, brindó una alocución religiosa en memoria de los caídos y bendijo a los presentes, especialmente a los ex combatientes de esa guerra.
Pidió a Dios que "le otorgue a nuestros mártires el eterno descanso, la gloria de los héroes y el honor de contemplar la luz de tu rostro y que la sociedad no los olvide".
Agregó: "Santísima Virgen de Loreto, patrona de los aviadores argentinos, extiende las alas de tu amor a los protomártires guerreros de la Fuerza Aérea y llévalos a las moradas eternas de tu hijo Jesús, que vive para siempre, Amén".
Acto seguido, el vicecomodoro Héctor Biasutti recordó los pormenores de la Gesta de Malvinas y destacó la preparación profesional de los hombres de la Fuerza Aérea Argentina, que preocupó en demasía a los altos mandos ingleses que vieron que si la aviación nacional seguía operando, hubiesen perdido muchos más buques de guerra, o peor aún para ellos, la propia guerra.
"Es un honor para mí estar acá y recordar a todos mis superiores que me precedieron, que dieron uno de los ejemplos más grandes que puede dar una persona y que es dar su propia vida por su patria", indicó el jefe militar y agregó que "hace 26 años, el rugir de las turbinas de los cazabombarderos se confundía con el viento", en referencia a las operaciones aéreas hacia las islas.
"El 1º de mayo es una fecha muy importante para la Fuerza Aérea Argentina y tendría que serlo para todos los argentinos porque se demostró que el espíritu argentino y el desprendimiento de los hombres de la FAA fue elevado al grado máximo", expresó.
Observó que nuestros pilotos fueron a enfrentarse a una de las potencias más grandes del planeta, como lo fue la OTAN en pleno apogeo de la guerra fría. "A pesar de ello no se amilanaron y dieron hasta su propia vida en defensa de la integridad territorial argentina. Esa es la gran diferencia entre un contendiente y el otro. Uno vino a reocupar una tierra que no le pertenece y del lado argentino se peleaba con el espíritu y la convicción de que nos estaban quitando algo que ha sido por siempre nuestro"
Por último, exhortó a la sociedad a recordad a sus muertos en momentos en que muchas veces, por el devenir de lo cotidiano, están en el olvido. Luego de la alocución del Jefe militar, se hizo un minuto de silencio por los caídos. Luego, se procedió a descubrir una placa recordatoria del veterano de guerra de la Fuerza Aérea, Alfredo Vanzetti, quien era vecino de esta ciudad y falleció en febrero de este año. Su viuda, el veterano de guerra Walter Abal y el vicecomodoro Biasutti, procedieron a descubrir la placa recordatoria. Con el retiro de las banderas de ceremonias, se dio por finalizado el acto.
El rcuerdo
El 30 de abril de 1982, el grueso de la fuerza de tareas inglesa se había reunido en la zona Trala de retaguardia (área de remolque y reparaciones situada a unos 400 km. al NE de puerto argentino). El comandante de la mencionada Fuerza de Tareas Británicas, vicealmirante Sandy Woodward, ubicado en el buque insignia de la flota, el HMS Hermes, tenía órdenes de iniciar el ataque al día siguiente, con el fin de cumplir la operación Corporate, que consistía en la recuperación de las islas.
Así, el 1º de mayo, las fuerzas británicas tenían la intención de desembarcar en las Islas Malvinas y presionar la rendición de las tropas argentinas.
Para lograr este objetivo, a las 04:40 hs. de ese día comenzaron a bombardear con aviones Vulcan y Sea Harrier los dos aeródromos militares establecidos por nuestra Fuerza Aérea en Puerto Argentino y Puerto Darwin, respectivamente. Ya decididas a intentar su desembarco, las Fuerzas Británicas envían buques del grupo de asalto anfibio a las costas malvinenses; la reacción de la Fuerza Aérea Argentina fue inmediata.
A las 16:00 horas de aquel 1º de mayo, iba a comenzar la "Batalla Aérea de las Malvinas". Nuestros aviones totalizaron durante ese día 57 salidas aéreas, en misiones de cobertura y ataque a blancos navales británicos, lanzando solo contra la flota 20 toneladas de bombas.
Asimismo, la Fuerza Aérea Argentina perdió el 1º de mayo el siguiente material aéreo Dos Mirage III; un Mirage V; un Canberra Mk-62 y un Pucará IA-58 En esta acción del 1º de mayo, los británicos tuvieron las siguientes perdidas: Una fragata hundida, Dos fragatas seriamente averiadas con explosiones y en llamas. Un buque de asalto significativamente afectado y auxiliado para abandonar la zona. Dos aviones Harrier derribados (uno sensiblemente afectado).Varios helicópteros pertenecientes a las fragatas dañados.