(15/03/2010) USHUAIA.- "Proceda a abrir la válvula". Con esas palabras la presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró ayer en Ushuaia el gasoducto transmagallánico, una mega obra concretada en tiempo récord y que demandó una inversión de 314 millones de dólares, fondos aportados por un fideicomiso privado conformado con empresas que explotan hidrocarburos en Tierra del Fuego.Luego de la indicación presidencial, en el Cabo Buena Esperanza -en el Hito 1- el director de operaciones de la empresa Transportadora Gas del Sur, Jorge Boneto, accionó el mecanismo que puso en funcionamiento la conexión entre la isla de Tierra del Fuego y el continente, a través del estrecho de Magallanes.
Fue durante una teleconferencia realizada en el hotel Las Hayas, a la que asistió una importante cantidad de funcionarios provinciales, nacionales e invitados.
Cristina estuvo acompañada por la gobernadora Fabiana Ríos; el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta; el intendente Federico Sciurano; el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el diputado nacional Néstor Kirchner. En la ceremonia, además, la Presidenta y la gobernadora firmaron la conformación del Fideicomiso Austral, cuyos fondos provenientes de regalías hidrocarburíferas permitirán la concreción de obras de infraestructura en la provincia, valuadas en unos 150 millones de pesos.
Previo a la inauguración se proyectó un video editado por Presidencia de la Nación, en el que se detalló paso a paso cómo se realizó el tendido del gasoducto.
Al respecto, la gobernadora Ríos expresó que "sin lugar a dudas hoy es un día histórico para la provincia y para la región; acabamos de presenciar la apertura de válvula de la obra que vincula a la provincia con el continente, que es la obra más importante de los últimos años", tras lo cual agregó que "Tierra del Fuego deseaba que sus recursos fueran al desarrollo del país y hoy es una realidad, esa realidad que hace que dupliquemos la capacidad de transporte podría ser una buena noticia o neutra, porque se trataba de recursos gasíferos en plataformas off shore".
La mandataria provincial reconoció "el trabajo de quienes nos antecedieron porque solo tuvimos la constancia de seguir adelante, trabajando", y resaltó también a la Nación por "tomar la decisión política de poner en marcha el Fidecomiso Austral, imprescindible par las obras que necesitamos los fueguinos".
Luego mencionó "a los legisladores nacionales, al fiscal de Estado, a todos los que trabajaron para que esto sea una realidad y la podamos construir todos los días en los días que faltan. Dos realidades largamente anheladas, de la cual estamos siendo espectadores".
En tanto, durante la teleconferencia, Cristina dijo sentir "lo que debe haber sentido Keops frente a la pirámide terminada. El trabajo desarrollado, la tecnología, es increíble; conmueve ver todo esto, estamos muy contentos de poder estar allí con ustedes".
La Presidenta felicitó "a todos los trabajadores que durante un mes hicieron una obra muy importante, y también felicitaciones a los inversores que decidieron poner 314 millones de dólares en la Argentina". Y remarcó: "Esto quiere decir que hay confianza en la posibilidad de recuperar la inversión y obtener rentabilidad, y en definitiva felicitar a los fueguinos y todos los argentinos porque este es un logro para todos los argentinos".
"Más recursos para la provincia"
Tras la puesta en funcionamiento del ducto, Fernández de Kirchner remarcó que "hoy es un día de fiesta para todos los argentinos, en primer lugar porque venimos a inaugurar la obra de gas más importante de los últimos 32 años, que es el tendido del segundo gasoducto transmagallánico, que nos permite darle más gas a la industria del país, más gas residencial, y también porque permite a la Provincia de Tierra del Fuego recibir mayores regalías, más recursos para la provincia".
Del mismo modo, enfatizó que "esto fue posible porque inversores confiaron en la Argentina y pusieron en un fideicomiso los 314 millones de dólares que demandó una inversión de esta naturaleza".
"Esto es para quienes dicen que no hay inversiones", desafió, e indicó que "esta es la Argentina real donde pusimos en marcha este gasoducto de 314 millones de dólares que se va a entroncar con el (gasoducto) General San Martín".
Cristina añadió que "también hemos firmado un Fideicomiso que había sido comprometido por el gobierno de la Alianza en el año 2001 y que ponía fin al litigio de las demandas de Tierra del Fuego para coparticipar en una parte las regalías off shore", el cual "va a significar infraestructura para dar mayor competitividad a la economía fueguina".
En su alocución la Presidenta se refirió a la sanción de la ley de incentivo a la industria electrónica fueguina, y al respecto recalcó que "durante mucho tiempo se trabajó para que Tierra del Fuego pudiera ser una zona similar a Manaos", pero sin embargo "siempre hubo resistencias muy grandes a esto, inexplicables, de aquellos que solo viven de la comercialización de lo que importan".
En ese sentido, observó que "tuvimos que desarrollar una batalla desigual porque desde los medios de comunicación nos bombardeaban para decir que esta ley iba a profundizar la brecha tecnológica y que iba a perjudicar a la sociedad", pero no obstante "sucedió exactamente lo contrario, están aumentando como nunca las ventas de celulares, estamos próximos a llegar a un parque de celulares de 50 millones siendo 40 millones de habitantes".
"Voy a seguir apostando a la historia, a la protección del desarrollo de fuentes de trabajo y la industria nacional con altísimo valor agregado, y además esto significa un ahorro de divisa, de celulares que no vamos a tener que importar, que ronda los 350 millones de dólares anuales. El esfuerzo debe estar encaminado a transformar la realidad", arengó.
Un guiño para Ríos
La parte final del discurso de Cristina tuvo un corte netamente político, y no faltaron duros cuestionamientos a la oposición y a la prensa no oficialista, dos de sus blancos preferidos en los últimos tiempos.
En ese contexto, un par de párrafos deben haber obrado como bálsamo para los oídos de Ríos, ya que la Presidenta manifestó un fuerte respaldo a la gestión del ARI. "Esta Presidenta tiene defectos y me habré equivocado muchas veces, pero jamás voy a tomar una sola medida en contra de los intereses de los trabajadores, de los jubilados, de universidades, de las provincias", puntualizó la Primera Mandataria, y en esa línea mencionó que "tenemos el orgullo y la garantía de lo que hicimos en estos años". Y expresó que "mi pecado tal vez consista en no traicionar lo que siempre pensé, y nunca favorecer a los intereses concentrados del país sino al conjunto de la sociedad".
Tras ello hizo hincapié en que "podría haber dicho que esta Gobernación no es de mi signo político y ninguno de los intendentes era de mi sector político, pero no dudé un instante".
"Nunca pasó por mi cabeza la mezquindad de frustrar una posibilidad para los argentinos y para Tierra del Fuego porque quien dirigía la Provincia no era de mi signo político y haya sido tal vez muy opositora a nuestro gobierno", advirtió.
"No se me ocurre pensar de otra manera porque nunca entendí a la política así, cuando fui opositora no lo fui porque era de otro partido sino porque no estaba de acuerdo con determinadas políticas que constituyeron una vergüenza para la Argentina", reseñó Cristina, y cerró con una nueva alusión a las fuerzas opositoras: "A veces, más que militantes políticos parecen actores de programas de espectáculos; yo no quiero volver a la política espectáculo, creo en la política de los hechos y de las transformaciones históricas".