(08/03/2010) RIO GRANDE.- Continúan las idas y vueltas de la Justicia en torno a la investigación que se lleva adelante por la desaparición de la menor Sofía Herrera.Luego de que transcurrieran 17 meses de aquel 28 de Septiembre de 2008, cuando la pequeña Sofía Herrera dejó de ser vista en el interior del camping John Goodall, desde el Juzgado de Instrucción de Primera Nominación, a cargo del Dr. Eduardo López se han llevado adelante una serie de medidas, las cuales hasta el momento no han dado resultados fructíferos respecto al paradero de la menor.
En relación a la detención de Alberto Urrutia, ex cuidador del camping y único detenido por la investigación, a quien gran parte de la prensa y la sociedad fueguina tildara como el "perejil de la causa", ya que hasta el momento los motivos de su aprehensión y su posterior procesamiento y confirmación por parte de la Cámara de Apelaciones, las pruebas aunadas en su contra no terminaron nunca de convencer realmente su grado de culpabilidad, por cuanto las opciones que le quedarían al magistrado actuante serían: elevar la causa a juicio oral y público y así Urrutia sería juzgado por la sustracción de la menor, pero para que ello ocurra el Fiscal y la parte querellante, encabezada por los padres de la menor representados por el Dr. Francisco Ibarra, tendrían que realizar el pedido de remisión a juicio. Otra opción sería que el Juez dictara la falta de mérito respecto de Urrutia, en cuyo caso dejaría sin efecto la detención, pero seguiría Urrutia vinculado a la causa, esto es, se continúa investigándolo y si se encuentra algo en su contra lo podría volver a detener, o bien dicta el sobreseimiento respecto de Urrutia, lo libera y lo desvincula de la causa en cuanto al delito de sustracción de la menor.
Claramente, entre las medidas que el magistrado tiene para adoptar, el dictado del sobreseimiento de Urrutia parecería la más factible ya que sería muy poco probable que el Fiscal y la querella quieran elevar las actuaciones a una etapa de juicio oral y público teniendo en cuenta la prueba que obra en contra de Urrutia. Asimismo resulta poco probable que el magistrado dicte la falta de mérito teniendo en cuenta las escasas medidas de prueba que restarían llevarse adelante, entre las que se encuentran la nueva actualización de rostro que solicitara la parte querellante, que en realidad no suma en contra de Urrutia, una pericia de comparación de fibras textiles y nuevas pericias psicológicas al mencionado.
Llamativo resultó la presencia de más de una veintena de efectivos policiales que en el día de hoy se encontraban realizando tareas de rastrillaje en las proximidades del Camping John Goodall, ya que de acuerdo a las notificaciones cursadas a las partes dichas tareas comenzarían a realizarse el día sábado, una vez más el retraso dice presente en la investigación.